Las redes colaborativas inteligentes que unen a personas, administraciones y/o asociaciones de distintas poblaciones, generan una economía circular que permite alcanzar una masa crítica de recursos, know-how y experiencia, que en solitario no podríamos tener.
Las empresas serán más empáticas y ricas al tener esta mezcla de opiniones, necesidades y realidades de otras zonas.